Cultivos en la ciudad de Quito


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Ecológico


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Categoría: Ecológico
Realizador: Santiago Ron
Fecha: 2009-01-04
Temporada: 2009
Reproduciones: 2714
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Diez, nueve, ocho , siete, seis, cinco, cuatro, tres, dos, uno, en estos diez segundos alrededor del mundo 27 nuevos seres humanos han nacido, cada año la población mundial aumenta en más 10 millones de personas es como si cada doce meses un Ecuador entero apareciera en el mundo.

En el planeta vivimos 6 mil millones de seres humanos y en año 2050 seremos 9 mil billones, pero puede la tierra soportar esa cantidad de habitantes al ritmo en que vivimos hoy.

En el año 2007 las Naciones Unidas reconocieron que existe una crisis mundial de alimentos, a pesar de que existe más comida que en otro momento de la historia de la humanidad.

Los motivos son que si bien por un lado la población crece aceleradamente, la causa principal es que el mercado global ha provocado que la comida cueste cada vez más, y exista menos variedad de alimentos.

El uso del suelo para biocombustibles y la práctica del monocultivo son un claro ejemplo que en las grandes empresas han priorizado el lujo y la ganancia por sobre la alimentación y la salud de la población, la tierra se está agotando y no le permitimos que se recupere.

Pero que podemos hacer cada uno de nosotros para garantizar nuestro alimento y no desequilibrar los ecosistemas naturales.

Hace pocos meses conocimos a Sepp Holzer, un agricultor austriaco, quien nos habló de cómo trabajar la tierra sin agotarla.

Sepp transformó su terreno de un monocultivo de pinos que estaba dañando el suelo en una granja con terrazas, estanques, árboles frutales, verduras.

Sepp Holzer, dice: “Es la mezcla, la simbiosis de las plantas, cada planta ayuda a la otra a crecer, a protegerse, hacerse más fuerte, no van a tener plagas, ni escasez”.

Sepp nos hablaba de la permacultura, que quiere decir poder cultivar permanentemente varios productos sin desgastar el suelo ni afectar al planeta.

Pero no es sólo en los campos que se puede aplicar la permacultura. Entre el hierro y el cemento de las grandes ciudades también es posible.

La permacultura tiene tres ejes: el cuidado de la tierra y el ambiente, el respeto al ser humano y encontrar la conexión íntima entre ellos.

Uno de sus principales principios es descartar el monocultivo.

Marcos Toscano Permacultor Fundación Runakawsai, dice: “Que pasa con el monocultivo, nosotros tenemos receptores de calor y de luz, cada planta va a tener su forma, cuando tienes un solo receptor, tienes un espejo que va a producir mucho calor”.

Las hojas son los receptores y al ser uniformes este espejo natural es un factor para calentar el planeta, mientras que si fueran cultivos diversificados lo enfriarían.

Marcos Toscano Permacultor Fundación Runakawsai, dice: “Sabe que la única manera de enfriar el planeta es la diversidad y en producción pequeña, recién la FAO aceptó este año”.

Por estas razones la fundación Runakawsai practica la permacultura en terrenos baldíos, terrazas, incluso dentro de las viviendas, y es este terreno en el norte de Quito que les está siendo entregado por el municipio en comodato, su pequeño laboratorio, donde practican y educan sobre permacultura.

Su labor da frutos, por ejemplo en esta tierra abonada naturalmente de una sola papa creció toda esta área, o esta enorme col que apareció espontáneamente, o esta planta nativa llamada chigualcan una mezcla entre papaya y babaco que tiene un delicioso aroma.

Al estar juntas estas diferentes plantas se protegen unas a otras; y se complementan en las llamadas asociaciones biológicas es decir la diversidad es lo principal para la naturaleza.

Todo es aprovechado como abono, e incluso este baño para los visitantes cumple una importante función, los desechos se mezclan con aserrín y cinco meses después las lombrices los convierten en tierra de cultivo.

Pero cada uno de nosotros podemos también cultivar y cosechar varias frutas y hortalizas en nuestras casas y convertirnos en permacultores urbanos.

El primer paso es crear la tierra, para eso hay que recoger la basura orgánica.

Dentro de la casa o al aire libre el material orgánico es colocado en la lombricera, que es un recipiente preferiblemente de plástico en donde hay miles de lombrices californianas.

Marcelo Santillán, Permacultor Fundación Runakawsai, dice: “Las lombrices descomponen todos los desechos orgánicos que tenemos aquí y empiezan a generar tierra con bastantes nutrientes”.

Colocamos esa tierra en otros recipientes dentro o fuera de la casa y en ellas sembramos varias semillas. Recuerde si las coloca en el exterior hay que cubrirlas con césped para evitar que el sol seque la tierra. Y con este biol o sub producto de la lombricera se puede fertilizar el área.

En pocos días, semanas o meses tenemos un ecosistema.

Marcos Toscano Permacultor Fundación Runakawsai, dice: “Implica diversidad, implica diferentes tipos de luces y sombras, implica diferentes tipos de nutrientes, de formas”.

Y podemos cosechar los variados productos. Finalmente a probar el sabor que tienen estos productos orgánicos.

Preparamos una limonada y unos rábanos y el resultado fue espectacular.

Esta es una divertida y práctica opción para entender que como seres humanos somos parte de un ecosistema mayor llamado planeta tierra.

Manuel Jesús Ucsha, dice: “La diversidad vive, entonces ahí está la vida”.

Podemos cultivar incluso en nuestros jardines y casas, y así entender lo importante que es la naturaleza para nosotros, y nosotros para ella.






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