Los Sombreros del Ecuador
![]() La capa de ozono a 20 Km. de altura sobre la tierra, funciona como un escudo que nos protege de los rayos ultravioleta emitidos por el sol, son radiaciones que pueden dañar la piel.
Este escudo se ha ido debilitando por las emisiones contaminantes y tóxicas, especialmente los llamados CFC, encontrados en muchos aereosoles, aires acondicionados y refirgeradoras. Por la destrucción de la capa de ozono estamos más expuestos a los efectos perjudiciales de los rayos ultravioleta.
Dr. César Augusto Sandoval, Dermatólogo, dice: “Yo pienso que si hemos notado un incremento del daño solar, ahora ese incremento podría estar dado por que la radiación aumentó o por que nosotros por moda o por costumbres empezamos a tener mucha exposición al sol, sobre todo hoy es mucho más frecuente que la gente viaje a la playa”.
Y a pesar de que la piel bronceada se ve bien, protegerse del sol es importante porque los rayos ultravioletas pueden provocar cáncer de piel.
¿Y cómo protegernos?. Además de Evitar exponernos al sol entre 11 de la mañana y 3 de la tarde, cuando los rayos más potentes están activos debemos usar cremas antisolares, y algo más.
Dr. César Augusto Sandoval, Dermatólogo, dice: “Bueno el sombrero es una de las prendas de vestir que vamos a tener que usar con más frecuencia sobre todo los fines de semana que dedicamos un poco a las actividades al aire libre, es mandatorio al uso de una gorra o un sombrero”.
Y es que antes el uso del sombrero era generalizado. Desde los más prominentes delincuentes como Al Capone hasta los mas respetables dignatarios usaban esta prenda como parte de su vestimenta. Incluso el sombrero de paja toquilla producido en el Ecuador y mal llamado Panama Hat se convirtió en el mundo en una apetecida y elegante prenda de vestir.
Tras décadas de olvido, el mundo ha vuelto su mirada al sombrero ecuatoriano.
En el tradicional barrio quiteño de Chimbacalle se producen miles de sombreros de fieltro o lana de borrego para exportación. Yanapi es una marca fruto de una tradición sombrerera nacida hace 70 años. 120 personas producen alrededor de 30 modelos diferentes para hombres y mujeres que los lucirán en Europa y Norteamérica. Un minucioso proceso se requiere para hacer un sombrero. Empieza con la lana virgen de borrego que es estirada al pasar por estas máquinas. Luego se forman las llamadas campanas o conos de fieltro que al secarse van tomando forma. A altas temperaturas de vapor el fieltro se engrosa y encoge. Las campanas se secan y son la base del sombrero, deben pasar por un proceso de revision de calidad. Va tomando forma el sombrero, entonces los artesanos cosen los cintillos por dentro, limpian las impurezas, colocan las coberturas, el detalle y esta listo.
Julio Estrada, Vice Presidente de Producción Yanapi, dice: “El sombrero no ha perdido su magia, sigue estando vigente, si usted ve cualquier obra de teatro hay un sombrero para caracterizar algo, el sombrero da a la persona que se le pone un caracter especial”. Entre los años 20 y 50, el sombrero para dama en las ciudades ecuatorianas era un implemento indispensable de moda. Las señoras de sociedad lucían modelos inspirados en la moda de las grandes capitales del mundo, en los más diversos eventos.
La calle de la Ronda, era en ese entonces lugar de vivienda privilegiado en la franciscana ciudad de Quito. Tras largos años de abandono, hoy La Ronda ha renacido como un atractivo turístico, y en ella se exponen artesanías que la modernidad estuvo a punto de desaparecer, las tradicionales velas quiteñas, los juguetes de hojalata, los telares y por supuesto los sombreros.
Luis López es el propietario de LOBA HUMACATAMA, una sombrerería taller. Huma significa cabeza en quechua, catama cubierta, cabeza cubierta de ahi el nombre. Y para cubrir la cabeza, don Luis tiene mas de sesenta modelos.
Aquí los visitantes pueden concocer el proceso de confección que el utiliza para crear sus exclusivos diseños.
El objetivo de este artista es rescatar lo tradicional del sombrero para que vuelva a ser utilizado.
Cuando las señoras del Quito que se modernizaba dejaron de usarlo, fue necesario buscar otro giro para el negocio familiar.
Luis López, Diseñador de Sombreros, dice: “Mi mamá tomó un giro para la cuestión del sombrero y empezó hacer sombreros de bautizos para niños, con el siguiente razonamiento, todos los sábados hay bautizos en Quito, el taller se quedó configurado en el tiempo, mi mérito es tal vez haberlo considerado intacto”.
La vieja chistera y el Bombin que salen de la maleta de las reliquias familiares emocionan a don Luis.
Una línea de su producción son los sombreros de fantasía, aquellos que se lucen en las pasarelas de moda, pues los mejores diseñadores del Ecuador requieren su trabajo creativo. Y la creatividad de Luis ha sido conocida también por uno de los más famosos modistos del mundo, quien le ha solicitado diseñar en exclusiva para su marca. La negociación está en proceso y por eso no quiso revelar mayores detalles.
Luis López, Diseñador de Sombreros, dice: “Mi objetivo es llegar a trascender la moda ecuatoriana, netamente ecuatoriana a nivel internacional”.
Su talento ha sido valorado en el exigente mundo internacional de la alta costura y ojala los sombreros de Loba Humacatama también se queden en las sencillas vitrinas de La Ronda.
Y si los dictados de la moda local no son razón suficiente para conocer esta sombrerería, que sea la necesidad de protección ante los rayos ultravioleta. |
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