Cementerio de San Mateo


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Cultural


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Categoría: Cultural
Realizador: Rodrigo Robalino / Jéssica Chávez
Fecha: 2008-11-02
Temporada: 2008
Reproduciones: 1772
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Jessica Chávez, Realizadora Programa La Televisión, dice: “En varios poblados de Manabí se recuerdan a los fieles difuntos por tres días, la primera noche está dedicada a los angelitos, aquellos niños que fallecieron a muy temprana edad, en esta noche el cementerio se alumbra con luz eléctrica, pero son las velas, las que iluminan profundamente las tumbas de los angelitos que según dicen sus padres volaron al cielo para cuidar de ellos”.

Pero aquí en la tierra los principales enemigos de aquellos angelitos son las enfermedades que atacan a sus recién formados pulmones, enfermedades que les llevan a la muerte como las de sus pequeños intestinos, y frecuentemente también la falta de una alimentación adecuada.

Jorge Manrique decía en su poema: “Nuestras vidas son los ríos que van a dar en la mar que es el morir” y aquí en San Mateo ese poema se convierte en imagen vívida al ver el cementerio del poblado tan cerca del mar.

Hasta acá llegan los deudos a golpear la tumba del difunto para decirle una suplica y elevar una oración para que el alma del finado alcance su salvación.

Nos preguntamos si fueron estas tierras desérticas las que enseñaron a sus habitantes a suplantar las flores naturales por estas de papel elaboradas a mano para honrar a sus muertos.

San Mateo es un ancestral pueblo de pescadores, donde niños, viejos y jóvenes, movidos por la tradición, van ascendiendo por los caminos polvorientos hasta el cementerio. No importa si es en moto, a pie o en auto, lo importante es celebrar a los fieles difuntos cada 2 de Noviembre. Fueron los hombres de Neandertal los que iniciaron hace 50.000 años la práctica de enterrar a sus muertos y cubrir sus tumbas con flores. Un rito funerario que se mantiene vivo en nuestro mundo.

La música es un elemento común en esta celebración y en especial si el fallecido ha sido en vida un guitarrista, entonces, llegan los colegas de bohemia hasta su tumba, para ofrecerle la canción que mas le gustaba cantar en vida, junto a un brindis con Caña Manabita

La alegría y la tristeza, el recogimiento y la disipación, todo se junta este día aquí, en el camposanto.

Dolores Lucas, dice: “Aquí comemos pescado, ceviche, un seco de gallina, un aguado, eso es lo que se hace cuando uno viene acá”.

La comida que se prepara es la que mas le gustaba al finadito y se dice que el aroma de la misma cuando la sirven sus parientes, atrae a su alma hasta donde están todos reunidos.

El cementerio se llena de oraciones pero también de risas y alegría, porque la vida, es simplemente así.



Milton Valencia, Músico, dice: “Hay que alegrar también el momento por que realmente así es el ser humano, hay momentos alegres y tristes”.


Tristes y alegres, así son, pero si de la muerte se trata, los habitantes de San Mateo quieren morir aquí y si mueren lejos piden que les traigan acá para ser parte de las futuras flores que algún día nacerán aquí.





Comentarios

 

celia lucciola lopez garcia 2009-11-18 12:32:32
Las tradiciones religiosas, son sin duda parte de nuestro legado cultural, pero asi como San Mateo,hay otros lugares de Manabí,donde los pobladores han conservado durante cientos o miles de años formas diferentes de homenajear a sus difuntos, en relación a como se lo hace normalmente en nuestro país. Mantienen raíces costumbristas nativas en su forma de rendir culto a los muertos; en el sitio Sancán del Cantón Jipijapa están convencidos que son visitados durante tres días los espíritus de sus difuntos por lo que los reciben con una mesa llena de abundante comida tradicional,lo que el finado como suelen decirle le gustaba degustar en vida. Se acostumbra a preparar alimentos que no se desmpongan rápidamente, ya que esta comida estará en la mesa por los tres días de la tradición, teniendo la creencia que el espíritu del difunto se alimentara del olor de ésta, el primer día es dedicado a los “angelitos” es decir a quienes fallecieron siendo niños y los otros dos restantes para los adultos. Se trata de una celebración alegre y no triste, a tal punto que en el tercer día se realiza un baile público en el pueblo. Saludos Jessica y Rodrigo, espero tenerlos nuevamente en cafetoquilla; Celia



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