Mafias madereras talan el bosque del Parque Yasuní


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Categoría: Ecológico
Realizador: Santiago Ron
Fecha: 2009-07-19
Temporada: 2009
Reproduciones: 1938
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Santiago Ron, Realizador Programa La Televisión, dice: “Uno de estos árboles se demora en crecer un promedio  de 80 años antes de ser talado, en el Ecuador un bosque en similar en tamaño a la loma del Panecillo desaparece cada hora producto de la deforestación”.

 

Anualmente el país pierde el 1.5% de sus bosques, es decir 3 veces más que el promedio mundial.

 

Hace 50 años la mayoría del territorio ecuatoriano estaba cubierta de bosques, pero lamentablemente poco a poco han ido desapareciendo y es principalmente en la región amazónica donde están los últimos bosques nativos.

 

En el límite con el Perú se encuentra el Parque Nacional Yasuní, considerada para algunos científicos como la zona más biodiversa del planeta tierra, que está protegida por el estado Ecuatoriano y donde está prohibido talar árboles, pero lamentablemente  a pesar de los controles, la tala ilegal de maderas finas es frecuente y amenaza a la integridad de esta reserva de la biosfera, como lo demuestra la captura de una cuadrilla de madereros peruanos en territorio ecuatoriano.

 

Pero cuál es la importancia de conservar el Parque Nacional Yasuní.

 

Según los científicos en la última glaciación del planeta se cree que esta zona no se congeló y se convirtió en un refugio donde sobrevivió mucha de la flora y fauna del planeta y al final de la era de hielo desde el Yasuní se empezó a repoblar la Amazonía.

 

Este Parque Nacional tiene alrededor de 1 millón de hectáreas y según los últimos estudios es una de las pocas zonas que no se verá mayormente afectada por el calentamiento global.

 

En el Yasuní existen 6 trillones de seres vivos en tan solo una hectárea, es decir tiene la más alta biodiversidad del planeta.

 

Si talamos el Yasuní, todo esto desaparecería.

 

Yolanda Kakabatse,  Iniciativa Yasuní – ITT, dice: “Además hay otro valor del cual no  hablamos lo suficiente es que en el Yasuní hay dos comunidades en aislamiento voluntario los Taromenani y los Tagaeri que son dos poblaciones de las cuales conocemos muy poco lo único que sabemos es que no quiere que se los perturbe”.

 

Es por eso hace 10 años una parte del Yasuní fue declara zona intangible, pero la ambición de algunas empresas madereras ha promovido la explotación ilegal en esta zona, al ofrecer dinero a algunas comunidades indígenas y a los colonos para que corten los árboles, lo que ha producido en ocasiones violentas reacciones de los grupos no contactados en defensa de su territorio.

 

Como lo sucedido hace 2 años cuando un grupo Taromenani lanceó a varios madereros como este, que lamentablemente murió horas después de esta entrevista.

Hace una semana en un operativo del Ejército, la Policía Nacional y el Ministerio del Ambiente, se identificó un campamento maderero en plena línea de frontera con el Perú.

 

Descendieron en la selva para encontrar 19 personas, 17 peruanos y 2 brasileños, entre hombres mujeres y hasta bebés, su líder Francisco indicó a las autoridades ecuatorianas el lugar donde estaban los troncos que les había tardado 3 meses en cortar.

 

Fueron decomisadas 240 trozas de madera principalmente  cedro, equivalente a unos 100 árboles, muchos de ellos cercanos a un siglo de edad.

 

Los madereros dijeron creer estar en territorio peruano, por lo tanto decían no haber cometido  ninguna infracción, ya que en ese país está permitida la tala del bosque en esa zona, pero en el lado ecuatoriano es ilegal.

 

Myr. Byron Puga, Jefe del Operativo, dice: “Ustedes estaban a nivel de territorio ecuatoriano, están a nivel de territorio ecuatoriano y están cortando la madera  en nuestra área que es parque nacional por eso ustedes van detenidos”

 

Y con lo único que tenían puesto en total 8 peruanos fueron trasladados hasta la cárcel de Archidona, para ellos su detención fue una confusión ya que aseguraban haber talado en territorio peruano.

 

Pero son quienes con sus manos y motosierras cortan un árbol, los principales responsables de la tala ilegal.

 

Eduardo Pichilingue, Ecólogo Ministerio de Ambiente, dice: “En realidad esta gente como siempre lo hemos dicho no son delincuentes, los madereros son gente necesitada, en realidad, es gente de los sectores más pobres del país, gente que se mueve allá  por querer lo menos tener un plato de comida y ganarse unos pocos centavos y trabajan para intermediarios y para comerciantes que son los que realmente ganan el dinero”.

 

Por ejemplo los 100 troncos incautados en el Yasuní, iban a ser vendidos al intermediario a un costo máximo de 10.000 dólares, dinero que serían repartido entre los costos de operación y una veintena de madereros, dando un promedio de 300 USD a cada uno por los 3 meses de trabajo.

 

Los intermediarios en el mercado comercial venden esos mismos troncos como materia prima a 100 mil dólares, 10 veces más de lo que costo cortarlos.

 

Y las empresas que procesan la madera  y los almacenes venden un juego de muebles hasta en 4000 dólares en el mercado ecuatoriano y en el mercado internacional a 10.000 dólares o más.

 

Es decir el costo final de los 100 árboles es de alrededor de 1 millón de dólares.

 

Este es Manuel un maderero brasileño que perdió la  movilidad de todo su brazo derecho al caerle un árbol en su hombro hace 2 años y no pudo seguir un tratamiento médico para curarse por falta de dinero. Ahora se dedica en la selva peruana a enseñar que árboles son los adecuados para cortar. A diferencia de sus compañeros el no fue detenido por las autoridades ecuatorianas en el Yasuní, por razones humanitarias. Su caso demuestra los riesgos a los que se exponen estos trabajadores.

 

Muchos de ellos viven junto a sus mujeres e hijos en pequeños campamentos, en donde cazan monos, tucanes y serpientes para alimentarse durante los varios meses que pasan en la selva amazónica.

 

Santiago Ron, Realizador Programa La Televisión, dice: “Venimos hasta el Centro de Rehabilitación Social de Archidona para conocer la historia de estos 8 ciudadanos peruanos presuntamente vinculados con la tala de árboles en el Parque Nacional Yasuní”

 

Acompañados por el personal del Ministerio del Ambiente,  Angel uno de los detenidos nos contó que la madera la venden en Iquitos y que la situación de pobreza en su país le obliga a talar el bosque.

 

Ángel Mera, Maderero Peruano, dice: “Sabemos que la madera se está acabando, todos los días nos dicen eso, lo publican, lo hablan, pero que solución dan a las personas que se dedican a eso y no tienen otra cosa que hacer, si es delito de repente por cortar un árbol espero que me den una solución pero no que me encarcelen”.

 

Víctor era el encargado de rodar los troncos hasta el río y nos contó los peligros que conlleva su trabajo.

 

Víctor Paisango, Maderero Peruano, dice: “Más que todo las culebras, los palos cuando revuelcan a veces uno se va apoyando hacia delante y se desvía el palo, nosotros trabajamos todo el día”.

 

Como todo negocio ilegal, la tala de madera tiene culpables que también son víctimas, víctimas  de la falta de control de este negocio, de la inexistente colaboración entre países que comparten la Amazonía y de la poca o nula conciencia del consumidor al comprar un producto de madera y no cuestionar su origen y que hay detrás de su producción.

 

Estos madereros no son sino los peones de un negocio sumamente lucrativo pero igual de destructivo del que todos somos hasta cierto punto responsables.

 

Igual que sucedió con los bosques de la costa, somos también testigos y cómplices de la destrucción del lugar más diverso del planeta.

 





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